Se suicida pediatra tras acoso en Hospital del Niño Poblano, se despidió con carta.

Se suicida pediatra tras acoso en Hospital del Niño Poblano, se despidió con carta.

mayo 22, 2018 Off By Jazmin

Era la mañana del 16 de mayo y Zyanya no llegó al hospital. Su compañera de habitación la encontró colgada y con las venas cortadas. Según sus amigos, fue víctima de bullying sistemático de parte de dos de sus superiores dentro del hospital.

Por el maltrato y bullying del que fue víctima en el Hospital del Niño Poblano, la médico pediatra internista Zyanya Estefanía Figueroa Becerril, se suicidó al interior de su departamento el pasado miércoles 16 de mayo; no había día que no fuera acosada por sus superiores, según fuentes cercanas.

Dentro del Hospital del Niño Poblano predomina el acoso sistemático de parte de los médicos residentes de mayor antigüedad sobre los recién llegados. Del grupo actual de los médicos pediatras que hacen su residencia, dos han renunciado por acoso directo y ahora se registró el suicidio de Zyanya Estefanía Figueroa.

Zyanya, con 26 años de edad, era originaria de la Ciudad de México y fue enviada para realizar su especialidad como pediatra en el Hospital del Niño Poblano desde el año pasado.

Debido al acoso que ejercieron los médicos superiores terminó por hundirla emocionalmente y decidir suicidarse.

“El acoso es sistemático, es una costumbre en este hospital y todos. Desde que llegas te avisan que así los han tratado a ellos y que incluso les iba peor. Acá los médicos superiores que ahora son ya prácticamente pediatras formados te tratan con la punta del pie. Te gritan que sin ellos mataríamos niños, que qué vamos a hacer cuando no estén ellos. Son jornadas largas de trabajo, te castigan cuando quieren y puedes estar hasta 36 horas diarias. Algo así le pasó a Zyanya Estefanía”, comentaron.

La mañana del 16 de mayo Zyanya no llegó al hospital. Le tocaba su guardia así que sus compañeros fueron a buscarla al departamento, su compañera no la encontró en su habitación. Al parecer fue encontraba encerrada en el baño, así que al no responder forzaron la puerta.

Zyanya fue encontrada pendiendo del tubo del baño. También intentó cortarse las venas pues en el lavabo del baño fueron encontrados un cuchillo, jeringas y tijeras que se encontraban ensangrentados, así como la carta póstuma dirigida a sus padres.

La carta señala:

“Mamá y papá:

Perdónenme!!

Quiero que entiendan que ustedes no tuvieron la culpa de nada, al contrario… Les agradezco por apoyarme y aguantarme tanto. Ustedes eran mi único motivo para seguir adelante pero hoy ya no tengo las fuerzas para seguir, ya no sé estar aquí, estoy cansada de vivir y fingir que estoy bien, lamento no haber sido lo que ustedes merecían.

Nunca fui buena hija, ni buena hermana, ni buena amiga y mucho menos buena en el hospital. Ahí ni yo misma confiaba en mí y ni se imaginan el pánico que sentía al estar frente a un paciente. Soy un fracaso. Y ya no le encuentro ningún sentido a mi vida, simplemente siento que la vida no es para mí y me da miedo seguir.

Sólo espero que algún día me perdonen y que sigan adelante.

Los amo con todo mi corazón”.

Al correrse la voz entre los médicos del Hospital del Niño Poblano, la directora Enedina González y el subdirector Jorge Jiménez llamaron a una junta con todos los médicos internistas en la que no se dijo gran cosa.

En la reunión sola se confirmó el suicidio de Zyanya, se dieron las indicaciones para que se siguiera el trabajo de manera normal pero no hubo ninguna represalia ni se cuestionó sobre el actuar de los superiores.